sábado, 21 de junio de 2008

La Sexta ya no es hija de Dios


Leer para creer. Resulta que Heineken ha retirado la publicidad del programa del Follonero después de que 30.000 católicos amenazaran con pasarse a Mahou. Este amago de boicot viene porque el humorista le regaló al Papa la guitarra del Chiquilicuatre, pidió la beatificación de Federico y no sé cuántas coñas más. Hasta aquí nada raro, porque cada vez que alguien hace chistes sobre la religión católica su gran familia monta la de Dios es Cristo. Lo que ya no imaginábamos es que soplaran tanto como para achantar a la cervecera. ¿Se imaginan al resto del personal -o sea, al ateo y al creyente que no se ofende por unas risas a costa de los misterios de la fe- le da por contraboicotear a Heineken? ¿Quién ganaría el pulso? Se admiten apuestas. O no, que igual apostar es pecado. Por cierto ¿Y beber sin moderación? ¿Y ver la Sexta? ¿Y votar a Gallardón? Uf, cuántas preguntas sin respuesta, cuántas dudras sin despejar.

Lo mejor sería que Rouco y sus soldados prepararan dos listas, una con lo que sí y otra con lo que no. Por ejemplo, en el debe estaría la prohibición de presentar denuncia si te insulta Losantos, y en el haber la obligación de querellarse contra el Follonero. Y así con todo. Se trataría de evitar que alguien se equivoque y se encuentre viendo Salvados por la Iglesia con una sonrisa en la boca o consumiendo cualquier otra diablura y de pronto le de por pensar un poco o un mucho y luego por dudar y después por preguntarse por esto y por aquello y por lo de más allá y finalmente llegue a la conclusión de que todo es mentira, de que Dios no existe.

Vamos, se trataría de evitar justo lo que le pasó a Teresa de Calcuta al final de su vida. Y eso que ella no veía la tele ni le daba al jarro. Que sepamos.

jueves, 19 de junio de 2008

Reflexiones de Espinete


(Artículo publicado el 19 de junio de 2008 en El Adelanto de Salamanca)

¿Se imaginan a un preso de Guantánamo poniendo el grito en el cielo porque un juez no admite la prostesta del abogado que interpreta Tom Cruise en Algunos hombres buenos, o a un niño hambriento pataleando porque a Daniel el travieso le castigan sin postre? Nosotros tampoco. Por eso flipamos al ver a periodistas partirse la boca en defensa de Jiménez Losantos cuando comen sapo casi a diario, escriben para el de asuntos internos y se hay que echarle huevos llame usted a José Tomás.

Los periodistas pueden pensar lo que dicen, pero solo cuatro o cinco pueden decir lo que piensan. Uno de ellos, suerte que tiene, es el presentador de La mañana de la COPE. Ojalá estuvieran todos en tan privilegiado club, pero la realidad, maldita sea, es un plato de lentejas. Por eso no entendemos a qué viene esta procesión de beatas llorando por un Dios de las ondas al que nadie ha crucificado (todavía, pero todo se andará).

Si la libertad de expresión consiste en decir sin pedir permiso y el propio Federico presume de que hasta el momento ningún obispo le ha regalado un bozal, ¿qué coño significa eso de que la profesión está en peligro porque la sentencia es un atentado contra la libertad de expresión? Una de dos: o los coleguitas se explican mal (lo que confirmaría nuestra sospecha de que en la facultad de Periodismo solo te enseñan las cinco W, una por año) o se dejan engatusar con argumentos de Barrio Sésamo.

Pongámonos en lo peor, en las reflexiones de Espinete. Si lo que reclaman es que los periodistas pueden decir lo que les venga en gana sin que ningún Gallardón les tosa, que se pare el mundo que nos bajamos. La libertad de expresión no puede nunca anular el derecho del aludido a presentar denuncia si se considera insultado o difamado o las dos cosas, porque si esto pasara el honor y la verdad valdrían lo mismo que la burla y la mentira.

A versi ahora solo van a poder querellarse Anita Obregón y la Pantoja, ¿o ellas tampoco? Para aclarar las muchas dudas que nos asaltan y evitar, de paso, sofocos, blasfemias y pago de minutas sin motivo en estos tiempos de crisis, rogamos encarecidamente al recién creado y sin embargo ya prestigioso club de los defensores a ultranza de la libertad de expresión que por favor haga pública una lista con las personas que sí tienen derecho al pataleo y otra con aquellas a las que no les queda más remedio que joderse porque les va en el sueldo.

Por cierto, otra cosita. ¿Para cuándo una campaña por la cláusula de conciencia? ¿O es que esta señora no precisa un cable? Qué mundo.

miércoles, 18 de junio de 2008

Beeeeeeee!


Después de todo, todo ha sido nada
porque Arísteguis, Rocas y Esperanzas
quisieron todo y no arriesgaron nada.
Faltan Quijotes, sobran Sancho Panzas.

De qué vale ladrar si nadie muerde,
cómo matar con balas de fogueo,
qué guerra es esta en la que nadie pierde
y al cabo Mariano no es tan feo.

La oveja negra muere en el rebaño,
la sopa boba está de enhorabuena,
la valentía corre para atrás.

Aunque la nueva dieta me hace daño
no me resigno a quedarme sin cena.
¿Los huevos? Yo no soy José Tomás.

miércoles, 11 de junio de 2008

Motivos


Hay quien empuja y quien se ve arrastrado,
hay quien madruga y hay despertadores,
pagos a plazos, cobros al contado,
hay ovejitas y hay depredadores.

Unos se queman, otros hacen fuego;
unos tan alto, otros, escaleras;
unos ahora, otros hasta luego;
muchos inviernos, pocas primaveras.

Mientras unos disparen y otros caven,
mientras su tren no pare en mi estación,
mientras el paria muera a fin de mes,

y mientras tanto tienen tanto valen
seguiremos cantando esta canción
en esonosedice.es